Avalancha
Alud, Aludes, Avalancha de nieve
Una avalancha empieza con un poco de nieve que se suelta y, montaña abajo, se convierte en una masa enorme. Lo mismo pasa con las cosas que se acumulan: tareas, emociones o problemas pequeños que, juntos, parecen imparables. Si lograbas apartarte a tiempo, sabes reaccionar cuando todo se precipita. Si la veías venir de lejos, notas que algo está creciendo y todavía puedes ordenarlo antes de que te alcance. La palabra se usa también para una avalancha de mensajes, de trabajo o de visitas, y puede que el sueño hable de eso.
Variantes del sueño
- Salir de la nieveSi la nieve te alcanzaba y luego salías a la superficie, tienes muchas cosas encima, pero también recursos para salir adelante. Pide ayuda para quitarte peso.
- Una avalancha de genteSi una multitud te arrastraba, te cuesta mantener tu ritmo entre tantas opiniones. Busca un rincón propio.
- Provocar una avalanchaSi un gesto tuyo, como un grito o un paso, desataba la avalancha, temes que una decisión pequeña tenga consecuencias grandes. Piénsala, pero no te paralices.
Símbolos relacionados
Los significados de los sueños son para entretenimiento.